El mito del final feliz. Entre la satisfacción y la secuela
En el cine y la narrativa en general, el conflicto es el motor que impulsa la historia. Sin conflicto, no hay trama, no hay desarrollo y, en definitiva, no hay historia. Desde los clásicos dramas hasta las comedias románticas, todo relato necesita de un obstáculo a superar, un dilema a resolver o una lucha a librar. Sin embargo, en el cine comercial, muchas veces estas historias culminan en un "final feliz", una resolución que busca dejar al espectador con una sensación de plenitud y satisfacció
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