“El atacante derramó sangre y la sangre es venganza .Es un derecho humano”. (Fragmento de diálogo de Mourad.) Irreversible.
Para algunas culturas antiguas y tradiciones místicas, el tiempo es una espiral: los ciclos no son eventos con un principio y un fin, sino una evolución continua. Cada ciclo alcanza su cenit, luego decae y culmina, dando inicio a un nuevo ciclo en un proceso infinito.
En este proceso, pueden surgir cicatrices que dejan una marca, como los anillos en el tronco de un árbol. Los ciclos son irreversibles; en el presente infinito en el que vivimos, cada acción, buena o mala, deja una huella. A veces, estas huellas son casi imperceptibles, otras veces, se convierten en grandes cicatrices en la estructura de lo que llamamos realidad.
"Irreversible" es una película que me hizo reflexionar sobre estas ideas. Esta película no deja indiferente a nadie. No es para todos; en lo personal, me parece una obra de un genio, pero admito que no es fácil de ver. Es una obra irreverente, cruda, violenta y provocadora, por darle algunos adjetivos.
Su estructura es como la de una espiral que empieza a girar desde lo más bajo y retrocede para seguir ascendiendo hasta lo que en un film tradicional sería el inicio de la historia. Esta forma narrativa tan irreverente refuerza la temática central de la película: la venganza.
La venganza es cíclica, el odio es cíclico. Un acto de maldad puede crear en el agraviado el deseo de corresponder más violentamente la agresión, y a su vez, el primer agresor responderá más contundentemente. La venganza es como un fuego que se extiende, arrasando todo lo que encuentra a su paso.

"Irreversible" (2002), del director Gaspar Noé, nos presenta la travesía de Marcus (Vincent Cassel) y Pierre (Albert Dupontel) para buscar venganza contra el violador de Alex (Monica Bellucci). El inicio de la película (que cronológicamente sería el final) nos remite al infierno: las sombras, las luces rojas, el desenfreno y la violencia que arrasa a los protagonistas, llevándolos a lo que seguramente será una condena por el asesinato que cometen creyendo haber consumado su venganza.
En una escena bastante cruda y visceral, vemos cómo Alex es cruelmente violentada por “La Tenia” (Jo Prestia). Cuando Marcus y Pierre ven a los paramédicos llevarse a Alex malherida, son interceptados por dos delincuentes: Mourad y Layde, quienes se ofrecen a ayudarlos a encontrar al responsable de este abominable acto a cambio de dinero. Su argumento es que, si el responsable es llevado a las autoridades, tendrá ciertos privilegios que no merece después de lo que le hizo a Alex.
En la búsqueda de venganza, Marcus actúa de forma violenta para dar con el responsable, mientras que Pierre intenta hacerlo entrar en razón, con muy pocos resultados. Gaspar Noé es un director que no teme romper las reglas. Su obra no puede dejar indiferente a nadie, pero no hay que negar que es un genio. En "Irreversible", la cámara nos transmite emociones y sensaciones como incertidumbre, claustrofobia, mareo, asco y euforia.
En "Irreversible" somos testigos de cómo la vida puede cambiar en un instante, de cómo en un minuto podemos ser personas normales y al siguiente, seres rotos y trastornados por la ira y el dolor. Marcus, en su búsqueda de venganza, actúa totalmente fuera de control y termina violentando a terceras personas ajenas a la situación. Nos hace reflexionar sobre cómo, detrás de una persona fuera de control, muchas veces hay una persona destruida por dentro, asustada, enojada con el destino y consigo misma.
El deseo de venganza de Marcus lo destruye a él mismo, ya que su búsqueda de justicia lo lleva a perder la libertad junto con su amigo Pierre, después de matar al que creían que era el violador de Alex. Es irónico pensar que tal vez los protagonistas creen que al final de cuentas consumaron su venganza, pero no es así. Ellos asesinan a la persona equivocada, entonces, ¿cuál es el sentido de toda esta locura? La búsqueda de venganza no los liberó, no mejoró las cosas, ni siquiera lograron algún intento de justicia.
Casi al final de la película, podemos ver una escena donde Marcus y Alex tienen lo que parece ser una premonición de su tragedia, como un oráculo de Delfos que no les ayuda a cambiar su destino, sino que más bien parece una cadena al mismo. Se recalca en la película cómo el destino en la espiral del tiempo y del espacio es irreversible, como el final del ciclo.
Decía el poeta Netzahualcóyotl:
No para siempre en la tierra:
Solo un poco aqui.
Aunque sea de jade se quiebra,
Aunque sea de oro se rompe,
Aunque sea de plumaje de quetzal se desgarra.
La venganza es como un fuego que se extiende y en su ira consume lo que está a su paso, empezando por el portador de ese deseo. Sin embargo, todo tiene un final; tal vez la venganza se llegue a consumar o el deseo nos consuma a nosotros mismos, pero a fin de cuentas tiene un fin que se hunde en la espiral del tiempo y del espacio para nacer en otro lugar y otro tipo. Al final, el tiempo lo destruye todo.
"Irreversible" es una de esas películas que no me atrevería a recomendar. Es una obra que tienes que ver bajo tu propio riesgo; no es para todos y no es la intención del director Gaspar Noé que lo sea. La única recomendación que puedo dar es que, por favor, no la veas en familia.




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