En muchos productos de ficción vemos la construcción de la personalidad y motivación de distintos villanos, explicando por qué cometen sus acciones, y mostrandonos sus reacciones ante sus respectivas víctimas antes de asesinarlas.
Villanos como el Guasón en distintas adaptaciones de Batman, Freddy Krueger de A Nightmare on Elm Street (Pesadilla en la Calle Elm), Lord Voldemort de la saga de Harry Potter, entre muchos otros, conducían su accionar en base a objetivos específicos, aún si algunos de éstos se reducían a matar personas porque simplemente disfrutaban hacerlo.
¿Pero que pasaría si una persona cometiera atrocidades sin percatarse de que los demás lo considerarían algo malo? ¿O si realizara estos actos a pesar de que no le traen satisfacción alguna? ¿Podemos considerar a alguien así un monstruo?
Estas preguntas, entre otras, conforman la esencia del manga de terror/suspenso Monster de Naoki Urasawa, publicado entre 1994 y 2001, y su adaptación al animé, emitida entre 2004 y 2005.
La historia gira en torno a Kenzo Tenma, un neurocirujano japonés que vive en Düsseldorf, Alemania, que se termina involucrado en una red de conspiraciones que gira en torno a uno de sus anteriores pacientes, Johan Liebert, un asesino serial sociópata. Ambos se enfrentarán en un juego del gato y el ratón por toda Alemania, el cual pondrá en peligro la vida de muchos personajes que encuentran en el camino.

Muchos mangas y animé tienen villanos con excelentes habilidades de combate y poderes sobrenaturales, pero Johan Liebert se destaca por la capacidad de este individuo de manipular a quiénes lo rodean, convenciéndolos de matar a otras personas por él y provocar un temor inconmesurable en quiénes lo conocen, al punto que prefieren la muerte antes que traicionarlo.
Asimismo, Johan es aterrador porque, a pesar de que se insinúa en distintos momentos de la historia que es de naturaleza sobrenatural (quizás es el Diablo, quizás es el Anticristo), no hay pruebas concluyentes de que él no es nada más que un simple ser humano.
Desde este punto de vista, y de forma parecida a muchos sociópatas en la vida real, no tiene una apariencia particularmente amenazante, lo que le permite mezclarse con la gente y caminar por la calle a la vista de todos porque nadie creería a simple vista que el és alguien capaz de lastimar a otra persona.
Cabe mencionar también como aún teniendo en cuenta un pasado lleno de tragedias, el cual incluía haber sido secuestrado de niño para ser enviado a un proyecto de eugenesia, ninguno de estos sucesos parecen ofrecer respuestas a la razón de ser y actuar de Johan. Otros personajes en la serie también tuvieron vidas trágicas, pero no se convirtieron en personas capaces de igualar la crueldad del antagonista principal de esta obra.
Incluso Johan, haciendo una retrospectiva de su vida y las acciones que cometió en ésta, admite que su oscuro pasado es incapaz de explicar su propia naturaleza, aludiendo a la posibilidad de que simplemente ha sido así desde su nacimiento.

Partiendo de este ángulo, si bien a lo largo de la historia comete atrocidades sin que éstas tengan algún propósito más allá de hacer el mal por el mal, ninguna de éstas parece proveerle satisfacción. Johan no da la impresión de sentir odio hacia ninguna de sus víctimas y oponentes, aún cuando les hace sufrir, no posee ninguna ideología que quiera difundir a otros y está presente la implicación de que siente un aburrimiento constante a pesar de todo lo que él hace y lo que sucede a su alrededor.
Personajes ficcionales de naturaleza psicótica, como los anteriormente mencionados Guasón y Freddy Krueger, por más que sus horribles actos sirvan únicamente como una forma de enfermo entretenimiento, Johan Liebert se asemeja a un ser humano en piloto automático. Él no tiene ningún motivo concreto, no parece gustarle lo que está haciendo y aparentemente es incapaz de detenerse a sí mismo.
La trama implica que su objetivo definitivo es la destrucción de la sociedad humana, manipulando a muchas personas a matarse entre sí, convirtiéndose en el último hombre sobre las ruinas de la civilización, pero algunas de sus acciones contradicen este fin, dado que parecen indicar que lo que busca en realidad es destruir todas las pruebas de que alguna vez existió y que Tenma, el héroe de la historia, lo mate, pero sin que esta muerte sirva a algún propósito más que el final de su propia vida.

Monster es un manga/animé increíble que analiza el dilema de naturaleza versus crianza (natura-nurtura) para indagar sobre cúal es la razón (o razones) que impulsan a un individuo a convertirse en alguien monstruoso.
Aún antes de las experiencias traumáticas que sufrió, de niño demostraba tener tendencias homicidas, y su hermana gemela es una persona empática y que no tiene ninguna enfermedad mental, por lo que la genética no es un factor. Por lo tanto, existe la posibilidad de que Johan haya nacido siendo de esa manera, que no haya explicación alguna de porqué es quién es.
A fin de cuentas, Johan simplemente es y hace porque es su forma de ser, un individuo desconectado de la realidad y de todos a su alrededor, vacío por dentro, incapaz de ver el mundo al igual que los demás y de conectar emocionalmente con otros, cuya naturaleza es un misterio para todos, excepto él mismo.



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