Skeet Ulrich inició su carrera en los años noventa, destacándose en papeles de apoyo que combinaban intensidad y fragilidad. Alcanzó una amplia visibilidad con Scream, donde se consolidó como una figura clave del resurgimiento del cine slasher, y luego participó en As Good as It Gets, con una actuación contenida dentro de un elenco central muy definido. Más adelante desarrolló una presencia sostenida en televisión, especialmente como FP Jones en Riverdale, rol que lo mantuvo varias temporadas en pantalla y lo acercó a nuevas audiencias. Su trayectoria alterna cine y TV con personajes marcados por el conflicto interno.