Abdellatif Kechiche inició su trayectoria artística en el teatro tras emigrar de Túnez a Francia siendo niño, donde estudió drama y participó en espectáculos junto al entorno de Niza. Luego se introdujo en el cine, primero como actor y posteriormente escribiendo y dirigiendo su primer largometraje en 2000. Su método de dirección pone énfasis en el realismo, los planos-secuencia largos y el trabajo con elencos de actores no profesionales. Con el paso del tiempo se orientó hacia el cine de mayor duración, abordando temas como la migración, la identidad y el deseo, colaborando con socios editoriales y de producción estables, mientras ampliaba su registro narrativo de lo íntimo a lo más amplio. Su crecimiento profesional está marcado por la evolución de actor a guionista-director y, finalmente, a cineasta autor con reconocimiento internacional.