La formación artística de Anna Kendrick comenzó en el teatro comunitario y de Broadway, donde pasó de producciones locales a un papel secundario en un importante musical que implicaba ensayos conjuntos y métodos de representación en vivo. Continuó su desarrollo con trabajos teatrales, combinando canto y actuación dentro de calendarios de producción estructurados. Kendrick se dedicó a la actuación en cine, con primeros papeles en producciones independientes y de estudio, así como en series de televisión. Su presencia en la pantalla se expandió a la interpretación vocal para proyectos de animación y a la participación en formatos serializados e independientes, lo que requirió la integración de la técnica vocal con el trabajo de personajes. También cocreó y produjo una serie cómica en línea con un colaborador cercano, contribuyendo a los procesos de escritura y dirección y ampliando su compromiso creativo en otros medios.