Naomi Watts desarrolló una trayectoria sostenida en cine y televisión tras sus primeros trabajos en Australia, alcanzando reconocimiento internacional con Mulholland Drive. Sus interpretaciones en 21 Grams y The Impossible le valieron nominaciones a premios importantes y la consolidaron como una figura destacada del drama. Alternó producciones de estudio con proyectos independientes como Birdman, St. Vincent y Penguin Bloom, además de participar en series como Twin Peaks: The Return y The Watcher. A lo largo de su carrera combinó roles dramáticos, biográficos y de género, ampliando también su labor como intérprete y productora.