Andy Samberg desarrolló su carrera en el cruce entre comedia, música y televisión, alcanzando notoriedad con The Lonely Island a través de piezas digitales que redefinieron el humor de sketch a fines de los 2000. Su paso por Saturday Night Live consolidó un estilo basado en el ritmo y la precisión del personaje, mientras que Brooklyn Nine-Nine trasladó ese registro a la televisión de largo aliento, sosteniendo un rol protagónico durante ocho temporadas. En cine, alternó comedias comerciales con trabajo de voz, especialmente como protagonista de Hotel Transylvania, y con Palm Springs amplió su perfil hacia una comedia narrativa de mayor ambición formal.