“La vida es un hermoso tapiz que hay que experimentar.”
¿Quien en algún momento no ha tenido la sensación de estar estancado en su propia vida? Como si alguien nos hubiese puesto un caparazón, dejándonos varados en un punto fijo.
Sobre esto habla “Memorias de un Caracol”, dirigida por Adam Elliot seguiremos la historia de Grace Pudel, una niña solitaria e inadaptada, quien está aficionada con coleccionar figuras decorativas de caracoles y con una devoción profunda por las novelas románticas.
La muerte de su padre cuando tan solo es una niña, la lleva a tener que separarse de su hermano mellizo, Gilbert, lo que la lleva a una espiral de ansiedad y angustia. Sin embargo, la esperanza vuelve a su vida cuando conoce a una excéntrica anciana llena de amor por la vida llamada Pinky, con la que entablará una larga amistad que le cambiará la vida para siempre y le dará una nueva perspectiva.

“Memorias de un Caracol” no es una obra ajena al desaliento, es tema recurrente en la narración de nuestra protagonista, la cual parece pasar de tragedia en tragedia, pero aún así nunca permite que el filme sucumba del todo a la desolación absoluta, teniendo sus momentos de risas, emociones positivas y genuina felicidad.
Algo que sin duda llama la atención y es uno de los puntos que personalmente capturaron mi atención es cómo a pesar de ser una película poblada de personajes imperfectos, extravagantes e impredecibles acaba siendo tan cuerda y casi consoladora, haciéndote cercano al mundo y vivencias de Grace, sintiendo empatía por la misma y queriendo que triunfe y encuentre la felicidad al final del día.

Adam Elliot nos presenta una propuesta diferente con un singular estilo de stop-motion, adentrándose en la animación para un público más adulto, utilizando recurrentemente el humor negro para exponer diferentes situaciones, aliviando así algunas de las penurias de Grace.

“ … Un poco de autocompasión está bien, pero es hora de seguir adelante. Habrá dolor, pero así es la vida. Tienes que afrontarlo. Sé valiente”
El personaje de Pinky no solo se vuelve un pilar casi básico en la vida de Grace sino que con una rapidez sorprendente acabará por ganarse el corazón de los espectadores, presentándose como uno de los personajes más llenos de vida, repleta de aventuras e historias, y quien con un monólogo final le da una nueva “misión” a Grace: Empezar de nuevo.
“Memorias de un Caracol” es una narrativa sobre cómo uno mismo puede meterse en un “caparazón” gracias a las decepciones y malos momentos de su vida, pero mostrándonos cómo se debe dejar el mismo atrás, para encontrar un nuevo rumbo más allá de la seguridad y el miedo. Incluso un caracol, nos recuerda el filme, sólo puede avanzar.




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