Encuentro con la muerte 

Brusca sacudida hace temblar las paredes. Los pequeños cuadros con caras borradas caen al suelo. Las antiguas grietas se expanden un poquito mas. Mis manos tocan el piso. La sangre se me sube a la cabeza. Siento la vibración. Imagino el movimiento, las placas tectónicas golpeando creando ondas expansivas. Siento temor. Temor por mis pertenencias, temor por mi edificio, temor por mis familia. Pero a la muerte mía no le tengo miedo. La observo, sentada en la cocina, esperando. Yo se que voy a estar bien. Gateo bajo la mesa. Todo va a pasar en unos instantes pero es de las pocas ocasiones en las que se ralentiza el tiempo. Me muevo en cámara lenta. Todo cae muy despacio. La muerte me observa. Sonriendo. Ella no tiembla. No duda. Su sonrisa parece mas de complicidad que de odio o de hambre. Su sonrisa me hace querer sonreír. Y de repente lo entiendo. Ella siempre estuvo ahí, me vio crecer. Ella me quiere, me aguarda. Es la botella de agua al final del recorrido. Un recorrido que no tiene porque ser el ultimo. La muerte camina hacia mía, serena. Mientras observo como escombros caen a su alrededor, la ventana se raja y la heladera se sacude. Ella camina como si nada pasara como si todo estuviera bien. Me hace sentir a salvo, me hace sentir segura. Me pregunto si seré la única persona a la que esta visitando. La muerte se acerca como una amiga, se agacha para observarme bajo la mesa. Como si estuviéramos jugando a las escondidas. Me extiende su mano, para ayudarme a salir. Le sonrió, es tan cálida. Estiro mi mano y tomo la de ella.

En ese instante, como cascara de huevo, el edificio se empieza a caer. Siento como se rompe a mis pies. Miro a la muerte buscando consuelo. Ella me lo da. Agarra mi mano entre las suyas y se que todo va a estar bien.

LIGHT

Ilumina y aumenta su visibilidad — ¡sé el primero!

Comentarios 2
Tendencias
Novedades
comments

¡Comparte lo que piensas!

Sé la primera persona en comenzar una conversación.