Es imposible hablar de TWISTERS (2024) sin hacer referencia a su antecesora. Un clásico de la década de los noventa: TWISTER (1996), protagonizada por Helen Hunt y Bill Paxton que ha convivido en la memoria de los espectadores desde su estreno hace veinte ocho años atrás. Si bien la película estrenada este año fue planteada como una secuela, creo que lo único que conserva es la espiritualidad y que los protagonistas son aficionados a los tornados y cambios climáticos. Pensaremos los puntos en común de estos dos filmes y desentrañaremos en qué puntos se unen y en cuáles se alejan.
POR LISARDO QUEVEDO
TWISTER (1996)
Dos grupos de científicos, que siguen a las tormentas y tornados para estudiar su comportamiento, compiten por ser los primeros en conseguir resultados. Su objetivo es analizar la mayor tormenta de Oklahoma en el último medio siglo. En el grupo con menos recursos está Jo Harding, una mujer a punto de divorciarse, que tendrá que pedir ayuda a su marido. El otro grupo está mucho mejor equipado.

TWISTER (1996) se transformó en un blockbuster, habiendo costado noventa y dos millones de dólares y recaudando cuatrocientos noventa y cuatro millones de dólares. Tiene sentido, ya que la productora fue Universal Pictures a nivel internacional. A su vez, tuvo el apoyo de Amblin Entertainment, productora del ya consagrado en esa época Steven Spielberg.
TWISTER (1996) sigue la historia de amor entre Jo (Helen Hunt) y Bill (Paxton). Ambos son profesionales del clima y están atravesando un divorcio. Cuando Bill le pide a Jo que firme el arreglo para volver a casarse con Melissa, la profesión los vuelve a unir. Van en busca de una revolución de tornados en el área intentando hacer funcionar a Dorothy, un artefacto que juntos han diseñado que determinará las características exactas de cómo funciona un tornado por dentro. Esta búsqueda los unirá cada vez más, no solo profesionalmente sino que también personalmente.
Esta es una de las películas más memorables del cine de catástrofes. Lo interesante es que usa los tornados como excusa para contar la historia de amor entre Jo y Bill. Su relación, en principio, está igual de devastada que los lugares por donde pasan los tornados. Pero no todo está perdido, al igual que su objetivo de lograr que Dorothy vuele por los aires. En los primeros treinta minutos de Tornado, la acción es constante, no da respiro, y si lo hace es para desarrollar la relación entre Jo y Bill. Que tampoco son momentos donde la tensión es nula, discuten constantemente por temas laborales y personales. Todo esto en presencia de Melissa, quien se da cuenta que Jo sigue enamorada de Bill. En cierto sentido, el espectador sabe que todo va a salir bien, pero la película se ocupa de derribar esta teoría en cada escena.
Bill Paxton y Helen Hunt tienen una química sobrenatural. Se han convertido en una de las parejas más icónicas del cine de Hollywood. Muchos los recuerdan por sus papeles en TWISTER y creo que uno de los mayores desafíos de su secuela, TWISTERS, es lograr la misma química en los protagonistas. Sin esto, la historia no tiene sustento alguno. Porque más allá de que la película se llame “tornado”, ésto no es lo que lleva adelante la trama, sino que es la relación entre Jo y Bill. De hecho, creo que uno de los puntos débiles de la primera película son los efectos especiales. Los tornados que presenciamos en la historia no han envejecido bien con el paso del tiempo. Y eso que en 1996 ya había tecnología suficiente para lograr algo mejor y, como he comentado, presupuesto no les ha faltado. Pero a su vez, supongo que habrá sido el desafío más grande que se han enfrentado al realizar esta producción.

A pesar de ser una secuela, deberemos tomar a TWISTERS (2024) como una película independiente de TWISTER (1996).
TWISTERS (2024)
Una actualización de la película de 1996 'Twister'. Kate Cooper, una excazadora de tormentas perseguida por un devastador encuentro con un tornado durante sus años universitarios; ahora estudia los patrones de tormentas en las pantallas de forma segura en la ciudad de Nueva York. Su amigo Javi la atrae de regreso a las llanuras abiertas para probar un nuevo e innovador sistema de seguimiento. Allí, se cruza con Tyler Owens, encantador e imprudente superestrella de las redes sociales que disfruta publicando sus aventuras, persiguiendo tormentas con su estridente equipo, cuanto más peligroso, mejor. A medida que la temporada de tormentas se intensifica, se desatarán fenómenos aterradores nunca antes vistos, y Kate, Tyler y sus equipos competidores se encuentran de lleno en el camino de múltiples sistemas de tormentas que convergen sobre el centro de Oklahoma en la lucha de sus vidas.

Por lo tanto, lo único que buscaba encontrar en común entre TWISTER y TWISTERS era la presencia de tornados y, tal vez, algún guiño a la primera entrega. Y no me equivocaba. La estructura narrativa de ambas películas es muy parecida, porque en los dos casos los protagonistas quieren lograr introducir un artefacto dentro de los tornados. Y acá está el guiño, al principio de TWISTERS vemos el artefacto Dorothy que es súper protagonista en la primera película. Resulta un poco aburrido que se repita la misma fórmula pero en cierto sentido el cine de género funciona un poco así. La sorpresa de la última entrega es que nos introducen a un grupo de “científicos” en la primera secuencia y desadortunadamente la mayoría de ellos mueren a causa del tornado. Excepto Kate (Daisy Edgar-Jones), la protagonista y Javi (Anthony Ramos), quienes se reencontrarán en el presente y volverán a trabajar juntos.
En el camino conocen a Tyler (Glen Powell), un youtuber que parece enfrentarse a tornados solo por diversión y con el objetivo de conseguir visitas y seguidores, pero gracias a que Kate relaja su posición prejuiciosa, comenzará a acercarse a Tyler. De este manera, uno de los puntos principales de TWISTER (1996) revive y pone a la historia de amor en el centro del conflicto. Lejos está de la química de Helen Hunt y Bill Paxton, pero la verdad es que Daisy Edgar-Jones y Glen Powell lo hacen bastante bien. Su amor se construye a lo largo de la narración, a diferencia de la precuela donde la historia entre los dos personajes viene desde antes del punto de ataque de la película.
Creo que TWISTERS (2024) no funciona por el simple hecho de la existencia de TWISTER (1996). No es que esté mal, pero se vuelve aburrida y poco entretenida por el simple hecho de ser predecible. Si sos fanático del género supongo que te va a encantar. Pero es tan igual a la primera que uno siente que está viendo la misma historia pero con diferentes actores. Es verdad que los efectos especiales que no funcionaron en TWISTER aquí han mejorado, ya que el diseño de producción es más que admirable y se nota que han puesto buena parte del presupuesto en recrear a los protagonistas, es decir, los tornados.
Si bien no aporta nada nuevo, es semientretenido si dejas el cerebro en un frasco y simplemente disfrutas el viaje. Me sorprende lo rápido que está Glen Powell para convertirse en la próxima estrella de acción. Tiene cierta apariencia de carisma y es algo agradable a la vista. Daisy Edgar-Jones también es agradable a la vista y una actriz bastante aceptable para transmitir el personaje bidimensional que interpreta. Por otro lado, Anthony Ramos es muy irritante, pero esto es algo subjetivo. TWISTERS es un viaje sin sentido, lo suficientemente entretenido para llevar a ser una película de televisión.

Excelentes imágenes y destrucción, a menudo tomas hermosas e inspiradoras. Seguida de lo que parece la película más apresurada y desacelerada en mucho tiempo. Actuación increíble, pero no puede compensar el ritmo extraño. Dicho esto, la película se ve genial y es una buena película para ver si quieres ver algo de destrucción. Algunas de las muertes también parecían existir por puro valor de shock (como las mencionadas del principio), en lugar de agregar algo de valor a la historia. TWISTERS (2024) nunca llegará a ser TWISTER (1996).
Filmografía:



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