Contratiempo: un final inesperado en nuestras narices Spoilers

(Si la viste, me entenderás por qué merece ser mencionada en este desafío⏱️)

Adrián Doria, interpretado por Mario Casas, un joven empresario es acusado de asesinar a su amante Laura Vidal, interpretada por la actriz Bárbara Lennie, en un cuarto de hotel. Este alega su inocencia y, para evitar ir a prisión, decide contratar a Virginia Goodman, interpretada por Ana Wagener, una experta en preparación de testigos que promete ayudarle a proclamar su inocencia.

Cuando leí esta sinopsis, en mi cabeza surgió este pensamiento:

“Serán casi dos horas de suspenso, se descubrirán los secretos y, al final, será tan predecible como cualquier otro film de crimen: él es el culpable.”

¡Pues sí, pero no! Su final inesperado está tan bien planteado que no se siente forzado sino al contrario, tiene todo el sentido del mundo gracias al indiscutible trabajo de vestuario, maquillaje, montaje, dirección y guion.

¡Atención! Nunca está de más aclarar. Por si no leíste, este artículo contiene spoilers. Hoy por vos, mañana por mi compañera/o cinéfila/o 🫂

Dirección, puesta en escena y montaje de Contratiempo

El director Oriol Paulo hizo un trabajo magnífico para entretener desde el minuto uno al espectador. Logró crear un ambiente de tensión, suspenso e incertidumbre, que hace que la audiencia intente atar cabos sueltos para comprender qué fue lo que realmente le pasó a Laura.

Al inicio de la película vemos a Virginia Goodman llegar al departamento de Adrián, quien le dice que ha aparecido un testigo de última hora y deben actuar de inmediato. Entonces, la especialista le pide que le cuente los detalles de lo ocurrido para prepararlo y asegurar que el veredicto del juez sea inocente.

Cuando el personaje de Mario Casas comienza a relatar los hechos, visualizamos cómo sucedió todo, cuál era el vínculo entre los amantes y el principal desencadenante que impulsa los posteriores eventos desafortunados: Adrián y Laura habían asesinado a un joven llamado Daniel que iba en auto por la carretera al momento que ellos volvían de su breve escapada a escondidas de sus parejas.

En este relato, el montaje, la puesta en escena y los planos son lo más interesante. Un gran ejemplo, y crucial para que el final tenga todo el sentido del mundo, es el plano detalle de la fotografía en la casa de los padres de Daniel en la que se la ve a la madre de él, Elvira, en un grupo de teatro.

Plano de la fotografía de Elvira haciendo teatro. Contratiempo (2016)

De hecho cada plano está por algo, tiene un sentido de ser. El director no los hizo sin motivo, y ello se puede percibir gracias al gran trabajo de montaje, en especial en los momentos finales del film que une cada una de las pistas que astutamente nos fue dejando Oriol.

Vale aclarar que estuvo nominada a mejor montaje en los Premios Gaudí (2016).

El guion que tiene varios contratiempos

El guion fue escrito por el director junto a Lara Sendim, y destaca por tener diálogos ingeniosos y un giro en la trama que deja a los espectadores con la boca abierta (o por lo menos puedo hablar por mi).

Lo más curioso es el uso de la palabra “contratiempo” en diferentes diálogos. Al momento de entrar la supuesta (spoiler) Virginia Goodman, la misma menciona que tuvo un contratiempo, como también sucede en otros momentos de la película. Desde mi consideración, fue creativo agregarlo y no abusó del recurso.

Además, resulta muy cierto (me adelanto al final) que a lo largo del film conocemos la historia a través de las palabras de Adrián, pero ¿realmente nos cuestionamos si Laura actuó como lo describió? Fue muy perspicaz hacernos creer que la “mala” de la película era ella, cuando en verdad, el manipulador siempre fue el personaje de Mario Casas.

Escena del accidente de auto. Contratiempo (2016).

¡En nuestras narices! Virginia Goodman es Elvira

Aplausos para el equipo de maquillaje y vestuario 👏 Cuando llegó el final de la película no pude creerlo, sentí que tantos años de práctica cinéfila para detectar los posibles desenlaces fue en vano (jajaja).

Virginia Goodman, o más bien la mamá del joven asesinado por Adrián Doria, logró lo que tanto buscó con su esposo: su confesión y descubrir dónde estaba el cuerpo de su hijo. También, nos enteramos que Laura cita a Adrián en el Hotel porque quería que ambos confesaran su crimen, pero este decide asesinarla para evitarlo.

Si bien se reveló la no tan inesperada verdad del crimen, lo magnífico de esta película fue tener a la madre “camuflada” ante nuestros ojos. Por más que la hayamos visto en algunos momentos del film, me atrevo a decir que muy pocos notamos que Virginia Goodman era Elvira.

Gracias por leerme 😊 y contame qué te pareció esta película o si agregarías algo más que olvidé mencionar.

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